Nuestro Premio Nacional

– Natalia Rodríguez Mata, Directora Ejecutiva Teatro Espressivo.

El recién terminado mes de febrero comenzó con una gran alegría para todos en Espressivo: el Ministerio de Cultura y Juventud, a través de un jurado, nos concedió el Premio Nacional de Gestión y Promoción Cultural, uno de los máximos reconocimientos que concede el Estado costarricense en el campo cultural.

Según la Ley de Premios Nacionales, esta designación constituye “un reconocimiento económico, sin discriminación de formatos, géneros ni estilos, a la trayectoria de personas físicas o jurídicas dedicadas al estímulo y el desarrollo de proyectos culturales. Estas labores incluyen el trabajo de campo necesario para el fomento de la organización y participación social, para la consecución de los recursos necesarios para la expresión, la recuperación, la producción, la valorización, la revalorización, la identificación y el intercambio de fenómenos culturales”.

Recibir un premio de cualquier tipo, pero en especial uno como este, es un gran estímulo siempre, sobre todo cuando se trabaja con tanto ahinco, compromiso y pasión como lo hacemos todos en Espressivo. A decir verdad, siempre pensamos que teníamos los atestados suficientes para ganarlo, pero al escuchar las muchas felicitaciones que hemos recibido, me convenzo aún más, con satisfacción pero sobre todo con gratitud por la oportunidad, de que hemos dejado una huella notoria en el campo cultural.

Primero, porque nos hemos tomado muy en serio la escogencia de los títulos que presentamos y producimos tanto dentro como fuera de nuestra sala en Pinares. Buscamos crear producciones que tengan una alta calidad artística, plástica, pero también que dejen una huella, que sean relevantes histórica y culturalmente, porque esa será la cimiente de todo nuestro trabajo. A veces nos va mejor que otras en esta faena, pero siempre tratamos de hacerlo mejor cada vez.

Segundo, porque procuramos que nuestro trabajo tenga un impacto social. El año pasado, por ejemplo, logramos alcanzar a más de 22 mil personas a través de nuestros programas “Espressivo para Todos”, “Vamos a Espressivo” y “Espressivo de Gira”. Con ellos, buscamos acercar al teatro con públicos que normalmente no tienen acceso a él, entre ellos, personas que son parte de programas de organizaciones sociales y ONG´s, estudiantes de colegios y escuelas de todo el país, y comunidades de todo el territorio nacional y, desde el año pasado, también internacional. Los testimonios de estas personas y las cartas de agradecimiento de estas organizaciones son siempre muy edificantes y nos inyectan dosis altas de motivación y alegría para seguir trabajando.

Tercero, porque con mucho empeño y dedicación hemos ido depurando el modelo de producción, circulación y acercamiento de y hacia las audiencias, con todos los cientos de detalles que esto implica y en un país que presenta retos enormes para el desarrollo de esta labor. No siempre es fácil traer público a las salas, producir teatro es muy costoso y además requiere de personal muy especializado. Por eso, hemos procurado salir de nuestro teatro y producir en conjunto con otros espacios del país como el Teatro Nacional y els Melico Salazar, que nos han abierto las puertas para presentar nuestras producciones con gran éxito, en un trabajo de alianzas público-privadas que generan gran valor para el país.

Todo esto se logra con muchísimo trabajo, pero sobre todo con mucha mística. El equipo de Espressivo es muy valioso, cada uno de los 20 que somos ha ido desarrollando cada vez mejores herramientas, experiencia y conocimiento que nos permiten una mejora continua. Pero lo que más me gusta es que es un equipo de gente hermosa, que se ayuda, que se “apaña”, que comparte y que celebra en un solo abrazo. Con ellos yo me siento de verdad en familia y sé que ellos comparten el sentimiento. Esto es vital para lograr buenos resultados, pues la faena así se vuelve más llevadera. A todos mis compañeros: ¡muchas gracias!

Así que este premio vino a alegrarnos luego de un año lleno de satisfacciones, pero también de momentos duros principalmente por la situación económica que vivió el país en el 2019 y que permeó a prácticamente todas las áreas productivas, incluida por supuesto la nuestra. Por suerte el compromiso de Espressivo fue mayor. Muchísimas gracias a todas las personas que nos han externado sus felicitaciones, recibimos cada una de ellas con mucha humildad y compromiso de seguir adelante con nuestra misión: ser un agente de transformación y cambio social por medio del arte y la cultura.

¿Qué sigue después de este premio? Muchas cosas. El mes de febrero de este 2020, por ejemplo, terminó tan alegre como comenzó, con dos hermosos momentos sucediendo en simultáneo: mientras que en el hermoso pueblo de Palmares de Alajuela presentábamos la hermosísima obra de pantomima y saxofón “La Perla”, en la cosmopolita ciudad de Nueva York se veía “La construcción del muro”, una de nuestras producciones más importantes. En ambas, Espressivo se hace presente para crear nuevos mundos a partir de la hermosa conexión que crea el teatro, para seguir inspirando a otros a soñar y a comprobar lo poderoso que es el arte teatral como agente de cambio en el mundo.